Todos los días tenemos un nuevo amanecer , y con Cristo Jesús un diario vivir, tengamos un compromiso con nuestro padre celestial, que siempre nos cuida y nos protege bajo la sombra de sus alas y nos dirige día a día por el camino correcto...
.
PROSPECTIVE
martes, 20 de octubre de 2015
lunes, 19 de octubre de 2015
La prospectiva en la vida de casi uno de nosotros, debe convertirse en la mitad a Jesús , pues el es nuestro salvador, y como dice la palabra de Dios que es viva, verdadera y eficaz, todo lo que pidiereis al padre en mi nombre con Fe será concedido, así q tranquilamente en la paz que nos da el espíritu santo y en la intimidad con nuestro padre, pidamos diariamente y el nos dará un nuevo amacer...
martes, 30 de septiembre de 2014
lunes, 29 de septiembre de 2014
PROSPECTIVE
INTRODUCCIÓN
A
continuación hablaremos sobre La prospectiva, sea cual sea,
constituye una anticipación (preactiva y proactiva) para iluminar
las acciones presentes con la luz de los futuros posibles y
deseables. Prepararse ante los cambios previstos no impide reaccionar
para provocar los
cambios
deseados. Dentro de la lógica del triángulo griego, el color azul
de la anticipación sólo puede transformarse en el verde de la
acción con el amarillo de la adaptación de los actores implicados.
Además
podremos responder a la pregunta ¿Cómo podríamos pensar en actuar
como una estratega sin "mirar a lo lejos, a lo ancho, a lo
profundo; tomar riesgos, pensar en el hombre" tal como lo hace
la prospectiva?…
RESUMEN
UNIDAD 2 PLANEACIÓN PROSPECTIVA
La
prospectiva constituye en la actualidad una nueva metodología de
análisis que aporta una visión múltiple, sistémica, flexible y de
largo plazo, que busca optimizar los actuales procesos de
planificación estratégica. Puede verse como un análisis
pluridisciplinario que pretende explorar los futuros posibles a medio
y largo plazo y examinar cuales son las políticas y las estrategias
a adoptar para influir en el curso de la evolución en el sentido del
futuro deseado.
La
anticipación no tiene mayor sentido si no es que sirve para
esclarecer la acción. Esa es la razón por la cual la prospectiva y
la estrategia son generalmente indisociables. De ahí viene la
expresión de prospectiva estratégica. Sin embargo, la complejidad
de los problemas y la necesidad de plantearlos colectivamente imponen
el recurso a métodos que sean tan rigurosos y participativos como
sea posible, al objeto de que las soluciones sean reconocidas y
aceptadas por todos. Tampoco hay que olvidar las limitaciones que
impone la formalización de los problemas ya que los hombres también
se guían por la intuición y la pasión. Los modelos son invenciones
del espíritu para representar un mundo que no se dejará encerrar en
la jaula de las ecuaciones.
¡Esto
es hermoso pues, sin esta libertad, la voluntad animada por el deseo
quedaría sin esperanza!. Tal es la convicción que nos anima:
utilizar todas las posibilidades de la razón, conociendo todas sus
limitaciones, al igual que sus virtudes. Entre intuición y razón no
debería existir oposición sino, por el contrario,
complementariedad. Para que sea una “indisciplina” intelectual
fecunda y creíble, la prospectiva necesita rigor.
El
debate de las ideas sobre el cambio, el papel de los hombres y de las
organizaciones, la utilidad de los métodos, resulta obstruido por un
apreciable número de cuestiones recurrentes que resurgen a la
superficie cualquiera que sean los argumentos que se avancen. Esto
ocurre, por ejemplo, cuando hablamos de las diferencias y de las
relaciones entre los conceptos de prospectiva, de planificación y de
estrategia, del interés que tiene la probabilización de escenarios,
de la complicación de lo complejo y de la especificidad de los
estudios de prospectiva territorial. Sobre todas estas cuestiones, la
experiencia acumulada desde hace más de 30 años y plasmada en
varios cientos de intervenciones, nos permite aportar respuestas
claras, al menos desde nuestro espíritu.
Michel
Godet entrelaza la prospectiva, la estrategia y el planeamiento
estratégico al decir que la anticipación no tiene mayor sentido si
no es que sirve para esclarecer la acción. Esa es la razón por la
cual la prospectiva y la estrategia son generalmente indisociables.
Los conceptos de prospectiva, estrategia y planificación están en
la práctica íntimamente ligados, cada uno de ellos conlleva el otro
y se entremezclan; de hecho, hablamos de planificación estratégica,
de gestión y de prospectiva estratégica.
¿Cómo
podríamos pensar en actuar como una estratega sin "mirar a lo
lejos, a lo ancho, a lo profundo; tomar riesgos, pensar en el hombre"
tal como lo hace la prospectiva?… "contemplando el futuro se
transforma el presente"; de este modo la anticipación invita a
la acción. Para nosotros, el asunto es evidente, la prospectiva
resulta muy a menudo estratégica. En caso de no serlo por los
avances que provoca, sí por la intención que lleva y la estrategia
se vuelve necesariamente prospectiva si desea iluminar las opciones
que comprometen el futuro.
Los
conceptos de prospectiva, estrategia y planificación en la práctica
están íntimamente relacionados, y en realidad, cada uno de ellos
nos suele conducir a otro y a su vez se mezclan, de hecho es habitual
utilizar términos como planificación estratégica o prospectiva
estratégica. Pero si analizamos cada uno de dichos conceptos de
forma independiente, para cada uno de ellos existen multitud de
definiciones y bibliografía sobre métodos y herramientas, hecho que
pone de manifiesto la propia especificidad de cada uno de ellos.
Y
entonces, ¿cómo se rencuentran?, ¿existen aproximaciones entre
ellos?; La realidad nos dice que los gestores suelen hacer uso de
diferentes herramientas, que conjugan con el fin de configurar un
sistema único y común en el que basar sus decisiones para lograr el
éxito, y que en un entorno tan competitivo como el actual, “el
gestor“ se convierte en cierto modo en un “portador del futuro”,
lo que contribuye a que el matrimonio entre la prospectiva y la
estrategia formen parte del “día a día” de la empresa.
Hecho
que evidencia que el rencuentro entre la prospectiva y la estrategia
es inevitable, y que a pesar de que exista una clara distinción
entre tales conceptos asociándose a disciplinas diferentes ambos
están muchísimo más próximos de lo que se admite generalmente,
como lo avala la definición sobre planificación estratégica de
Ackoff: “Concebir un futuro deseado así como los medios necesarios
para alcanzarlo”, o la definición sobre prospectiva de Michel
Godet como disciplina en la que “el sueño fecunda la realidad,
donde el deseo y la intencionalidad es fuente productora de futuro,
donde la anticipación ilumina la preactividad y la proactividad”.
Si
además observamos los diversos métodos y modas sobre dirección
empresarial que se han sucedido a lo largo del tiempo, siempre hay un
punto en común “motivar a los gestores hacia nuevos desafíos”,
sobreentendiendo que el objetivo buscado es el de su implicación, se
haya conseguido o no el resultado, teniendo en cuenta que lo más
difícil no es realizar una buena elección, sino la de estar seguro
de que se ha acertado en la formulación de las preguntas adecuadas:
“un problema que está bien planteado, y colectivamente compartido
por aquellos a los que dicho problema les concierne, podemos decir
que se trata de un problema casi resuelto”. Como también se
enfatiza en Normas de reconocido prestigio en materia de gestión
(ISO 9001, ISO 14001,…) en las que se recomienda que las acciones
deben actuar sobre las causas y no sobre los efectos, lo que requiere
de un análisis profundo del problema.
En
este sentido, el clásico análisis en términos de amenazas y
oportunidades provenientes del entorno general no se puede limitar,
en pro del beneficio a corto plazo, sólo al análisis del entorno
competitivo, pues las múltiples incertidumbres, que cobran
importancia en el largo plazo, requiere la construcción de
escenarios globales que ayuden a los gestores hacia la elección de
las opciones estratégicas adecuadas que contribuyan a asegurar el
futuro.
Siendo
muy acertado cómo explican Hamel y Prahalad la diferencia entre las
empresas que ganan y las que pierden: “La conclusión se imponía:
algunos equipos de dirección demostraron un mayor nivel de
clarividencia que otros, pues algunos llegaron a imaginarse
productos, servicios y sectores de actividad que no existían hasta
entonces y se empeñaron en acelerar su nacimiento, podríamos decir
que perdieron poco tiempo en preocuparse sobre el posicionamiento de
su empresa con respecto al entorno competitivo existente puesto que
su tarea era, precisamente, crear uno nuevo. En cambio otras empresas
—las rezagadas— se preocuparon más de la conservación del
pasado que de la conquista del futuro”.
Esta
es, sin duda, la razón por la cual se difunde la expresión de
prospectiva estratégica desde finales de los años ochenta: ¿pues
cómo podemos actuar realmente como estrategas sin mirar a lo lejos,
a lo ancho, a lo profundo y sin asumir riesgos?. La respuesta está,
tal y como cita Gaston Berger, “contemplando el futuro se
transforma el presente“; de este modo la anticipación invita a la
acción.
CONCLUSIÓN
La
estrategia habla de clarividencia y la prospectiva, habla de
preactividad y de proactividad, pero es evidente que se trata de lo
mismo: pues la prospectiva, muy a menudo es estratégica y en caso de
no serlo por los avances que provoca, sí por la intención que
lleva, y la estrategia se vuelve necesariamente prospectiva en su fin
de iluminar las opciones que comprometen el futuro”.
KARINA DIAZ
Esp. Gerencia estratégica de marketing UNAD
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




